Si no podemos salir de casa nos movemos menos y si quemamos menos energía, necesitamos consumir menos calorías. Ignacio Lillo, especialista en Dietética y Nutrición de Quirónsalud Zaragoza nos da 5 pautas para frenar, también, esta curva.

Ya tenemos las primeras estimaciones de la ganancia de peso a nivel poblacional en España durante esta cuarentena, alrededor de los 5 kg. Para ponerle remedio lo antes posible, sigue leyendo…

Seguro que durante estos días de confinamiento estás consumiendo menos energía de lo habitual, así que debes disminuir también la cantidad de comida, sobre todo, los alimentos ricos en hidratos de carbono, cuya principal función es energética, y en este orden: pan, pasta, arroz, patata.

Incrementa el consumo de legumbre y pseudocereales (como la quinoa) en su lugar, ya que son fuente de hidratos de carbono, pero con un índice glucémico más bajo (menor subida de glucosa en sangre), gracias a su cantidad de proteína y fibra. 

La proteína juega un papel más importante que nunca en esta cuarentena: te ayuda a conservar el músculo, incrementa la sensación de saciedad y mantiene un gasto alto de tu metabolismo (mayor termogénesis alimentaria). Los alimentos ricos en proteína son todo tipo de carnes y pescados, los huevos, las legumbres, los pseudocereales, los frutos secos y las semillas. No olvides tomar este tipo de alimentos en todas tus comidas del día.

Aumenta el consumo de vegetales. Son los reyes de las vitaminas y minerales, te ayudarán a tener un sistema inmune competente y un metabolismo más eficaz. Si tu consumo de fruta es muy alto, bájalo y aumenta el de vegetales o frutas bajas en azúcar como fresas, moras, frambuesas y arándanos.

Hay personas sedentarias que están tomando 8  o más piezas de fruta diarias, muchas en formato zumo, con el consiguiente problema que conlleva por la alta ingesta de azúcar. La fruta, mejor masticada y al natural, nunca en almíbar; y si queremos “beberla” mejor en batido con leche o yogur (así necesitamos menos fruta) o un smoothie, que además de fruta le añadimos hortalizas o vegetales.  

Utiliza grasas saludables como aliño (poca cantidad). Son necesarias para nuestro cuerpo, por ejemplo, para fabricar nuestras hormonas, y hacen que la comida este más sabrosa y nos sacie más. Aceite de oliva o unas pocas olivas en una ensalada, aguacate o su salsa (guacamole), huevo o una mayonesa casera con aceite de oliva, frutos secos, pescado azul… 

Y por último, y más importante de los consejos, reduce al máximo los alimentos insanos, superfluos o ultra procesados. Son malos para la salud (ganancia de peso sin saciedad, inflamación, mala respuesta del sistema inmune…). Hablamos de esos carritos llenos o estanterías vacías de productos como: natillas, flanes, bollería, patatitas de bolsa, galletas dulces o saladas, gominolas, palomitas de microondas bañadas en las peores grasas… 

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